El 18 de febrero de 1959 fueron disueltos los principales cuerpos represivos de la dictadura de Fulgencio Batista —el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), y el Buró para la Represión de Actividades Comunistas (BRAC)— mediante una resolución firmada por el Comandante Camilo Cienfuegos. Este acto fundacional del nuevo poder revolucionario buscaba desmontar el aparato de terror y tortura del régimen anterior y dar respuesta a la exigencia popular de justicia