El 7 de febrero de 1959 fue declarado ciudadano cubano el Comandante Ernesto Che Guevara, un acto que selló su unión definitiva con la patria que eligió. El facsímil de ese nombramiento, exhibido en la Casa del Che en la Cabaña, resalta su modestia ante el honor recibido y revela sus dos rostros inseparables: el ciudadano y el soldado. Ambos espacios —su casa y su Comandancia— explican por qué Cuba lo adoptó como uno de sus hijos más queridos
La Ley Fundamental del 7 de febrero de 1959 convirtió a la Revolución en fuente de derecho, adaptando la Constitución de 1940 a las transformaciones políticas y sociales del nuevo proceso. El texto reorganizó el poder estatal, redefinió la ciudadanía y estableció garantías y principios que guiaron al país hasta 1976. Su promulgación marcó el inicio de la nueva legalidad revolucionaria
«Recordar a Camilo es significar lo pasado, o lo muerto, y Camilo es presencia viva de la Revolución Cubana, inmortal por naturaleza», destacó el Che