Con 13 años el bayamés Rafael Corrales Urquiza, luego rebelde de la Sierra Maestra, tuvo la dicha de ayudar a unos asaltantes al cuartel Carlos M. de Céspedes. Aunque el hecho de que entre estos estuvieran Ñico López y Calixto García lo supo ya en la Revolución
Durante la estancia de 17 meses en Angola como piloto de helicópteros MI-17 llevé un diario con las vivencias personales y otros hechos. Este capítulo recoge otros cuatro días de misiones combativas desde la base aérea de Cahama.