El Departamento de Guerra de EEUU y su Estrategia para las Operaciones en el Entorno de la Información. (II)
Cuando leemos esto, podemos entender no solo la peligrosidad de estas operaciones, sino el amplio componente armado de las FFAA estadounidenses que se involucra en cualquiera de ellas, desde la Fuerza Aérea, la Fuerza Espacial y el Ejército, por el ejemplo, hasta el discreto, pero peligroso Comando del Ciberespacio, del cual cada servicio armado norteamericano tiene un elemento que rectorea las operaciones en el ciberespacio.
Otros documentos que abordan el tema de las operaciones de información destacan que el ciberespacio constituye un «multiplicador de fuerzas» para las operaciones en el entorno de la información, pues puede amplificar un mensaje o una narrativa, para «fomentar la discordia y la confusión sobre una audiencia objetivo».
Los ataques cibernéticos, por ejemplo, pueden emplearse con fines sicológicos sobre esa misma audiencia o para influir en la toma de decisiones de un gobierno hasta modificar su comportamiento.
Una operación de información puede hacerse de manera pública, como es el caso de los mensajes que EEUU disemina una y otra vez sobre los valores de su democracia, pero una parte importante de estas se realizan de manera encubierta, lo que permitiría al Gobierno norteamericano negar cualquier implicación.
La SOIE 2023 identifica las principales amenazas para EEUU en el entorno de información. Según el documento, China, Rusia, Irán y Corea del Norte están «volviéndose cada vez más asertivos, utilizando sus capacidades informacionales para denegar la accesibilidad a la información y propagar influencia maliciosa, desinformación, propaganda y actividades de engaño para influir y perturbar el orden mundial».
Obviamente, el departamento de Guerra no describe ni admite que la principal amenaza global en el entorno de la información la constituye el Gobierno de EEUU, que domina las principales cadenas de TV y agencias de información, así como las redes sociales más empleadas en el mundo, a través de las cuales construyen enemigos, demonizan a figuras políticas y justifican sus agresiones militares, según sus camaleónicos intereses de seguridad nacional.
Cuba y otros países han sido y son objeto de esa guerra informativa, que incluye desde memes contra nuestros principales dirigentes, para dañar su imagen y su prestigio, hasta noticias falsas sobre la inminencia de una guerra contra EEUU. Para ello, manipulan informaciones que, para desgracia de quienes quedan expuestos a ellas, nadie se toma el trabajo de cotejar y verificar su veracidad.
Baste una visita al Observatorio de medios de Cubadebate1, para que se tenga una idea de cómo marchan las operaciones de información contra Cuba, con particular énfasis en estos tiempos de amenazas y presiones en el campo político, económico y mediático.
Paradójicamente, la Estrategia para Operaciones en el Entorno de la Información advierte que «a nivel global, el uso malicioso de tecnologías digitales de información y comunicación por parte de estados extranjeros se volverá más generalizado, automatizado, dirigido y complejo durante los próximos años».
El texto del Departamento de Guerra de EEUU representa un cambio doctrinal que eleva el poder informacional al mismo nivel que las capacidades de guerra tradicionales.
Se trata de la admisión de que el entorno de la información representa en la actualidad un campo de batalla tan importante como los dominios terrestre, marítimo, aéreo, espacial y cibernético.
Las naciones que luchan por conservar su soberanía, incluso en el campo de la información, deben prepararse para esta batalla, que se ha librado desde siempre, pero que con las nuevas tecnologías de la información se ha hecho más compleja y difícil de contrarrestar. Sin embargo, sostenemos que puede y debe librarse, como recurso indispensable para mantener la soberanía de un país.
Referencia
1- www.cubadebate.cu/columna/observatorio-de-medios-de-cubadebate/.

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