El temor de un dictador
El tirano Gerardo Machado no podía permitir que la luz de la enseñanza llegara a la clase obrera y se convirtiera así, en sepulturera de un capitalismo corrupto, donde señoreaba el favoritismo, el latrocinio y el entreguismo a las compañías extranjeras. Por eso clausuró en 1927 la Universidad Popular José Martí, que había abierto sus puertas en 1923 dentro del campus de la Universidad de La Habana.La justificación fue evitar se propagara un peligroso foco de propaganda comunista.
La genial idea se debe al líder estudiantil Julio Antonio Mella (1903-1929) que según, la Enciclopedia digital cubana Ecured, forma parte de una trilogía de hechos sustantivos del quehacer político y cultural de la Isla, junto al Movimiento de la Reforma Universitaria y la Protesta de los Trece (encabezada por Rubén Martínez Villena, 1899-1934). (Ver 1)
Como su nombre lo indica esta Casa de Altos Estudios seguía la senda emancipatoria del Apóstol y además se enfocaba en educar a los sectores populares, lograr una mejor alianza revolucionaria entre obreros, estudiantes y la intelectualidad cubana, como pináculo y condensación de transformación de la cultura del pueblo.
Y ese precisamente era el temor de Machado, y no en balde José Martí había sentenciado que «ser culto es el único modo de ser libre», y luego al triunfar la Revolución en 1959, Fidel Castro impulsa, como una de las primeras medidas, la Campaña de Alfabetización llevando el pensamiento martiano a todos los rincones del país.
Esta creación se debe a la impronta de Mella quien en varias ocasiones declaró se trataba de «la hija querida de mis sueños», concebida en parto fructífero durante el Primer Congreso de Estudiantes, en los días 14 y el 26 de octubre de 1923. Distintas fuentes historiográficas consultadas coinciden en señalar que ese fue tiempo de mucha agitación revolucionaria en La Habana.
De esa cita se sabe que se tomaron acuerdos importantísimos: Fundar la Confederación de Estudiantes de Cuba; se somete a votación la Declaración de Derechos y Deberes del Estudiante; se condena la penetración imperialista yanqui en las Antillas, Cuba, Centroamérica y Filipinas; se condena al colonialismo, y se aboga porque Cuba establezca relaciones diplomáticas con la entonces Unión Soviética; se demanda la derogación de la Enmienda Platt y se rechaza la Doctrina Monroe y el Panamericanismo.
Con ese escenario de fondo es que el 3 de noviembre de 1923, abre las puertas la Universidad Popular José Martí, cuyo empreño primordial era formar al pueblo para poder tener un futuro mejor, a partir de una lucha obrera y popular más consciente y organizada.
En un primer momento se matricularon 400 estudiantes, entre obreros, sindicalistas e intelectuales, y en horario nocturno se les daban clases de Historia de la Humanidad y de Cuba, Literatura, Gramática, Matemáticas, Psicología, Lógica, Homicultura, Maternidad y Profilaxis Sexual, Economía Política y Social, Legislación del Trabajo, Moral antidogmática, Rudimentos de las Ciencias de las religiones, así como otras nociones prácticas sobre la vida nacional de cara a vislumbrar una mayor la justicia social. Otro de sus logros fue haber impartido cursos de primera enseñanza, o escuela de analfabetos. Contó con el apoyo decisivo de, por ejemplo, Emilio Roig de Leuchsenring, Mella, Villena, o Raúl Roa.
No en balde Gerardo Machado tanto les temía.
Hipervínculos:
1/https://www.ecured.cu/Universidad_Popular_Jos%C3%A9_Mart%C3%AD

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