Seremos siempre tripulantes del Granma

16 de Septiembre de 2021

General de Ejército Raúl Castro Ruz, hoy Primer Secretario del Comité Central del Partido. Fuente: Archivo de la Casa Editorial Verde Olivo

 

Fragmentos de la entrevista concedida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz —entonces Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias— al teniente coronel Jorge Martín Blandino, publicada por nuestra redacción en ocasión del aniversario 45 del desembarco de los expedicionarios del yate Granma y Día de las FAR.

 

Amena y profunda conversación con el General de Ejército Raúl Castro Ruz, el hombre que ha estado al frente del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) desde su fundación en octubre de 1959, sin que la carga abrumadora de responsabilidad haya mermado su jovialidad o hecho mella en su temperamento apasionado, ni los honores le hayan hecho perder un ápice de modestia.

 

Previendo que esa modestia reduzca a la nada esta breve introducción, acudimos al Comandante en Jefe para evaluar en su justa medida el papel de nuestro entrevistado en la construcción militar cubana:

 

“Nuestras fuerzas armadas: en lo que han sido, lo que son y lo que serán, ha tenido una influencia decisiva Raúl; con su constancia, su carácter, su tenacidad, su disciplina, y su ejemplo, ha logrado este milagro de organización que tenemos y que conozco muy bien”.

 

Compañero ministro, usted ha sido Protagonista de los principales hechos de la historia cubana durante casi medio siglo, y ha estado, además, en el vórtice mismo de cada acontecimiento decisivo de esta Prolongada etapa. ¿Cómo valora la trascendencia del desembarco de los expedicionarios del GRANMA?

 

Has hablado de protagonismo… en realidad, hay dos grandes protagonistas en este medio siglo trascurrido.

 

“Uno, que reúne millones de voluntades, nuestro heroico pueblo, que en el prologando período que señalas ha estado a la altura de su propia historia, de los treinta años de épica contienda mambisa.

 

“El otro es Fidel, el líder que ha dirigido a ese singular, diverso y único conglomerado humano que integran los hombres y mujeres de esta Isla.

 

“Nosotros, sus compañeros de armas más cercanos, hemos sido capaces de interpretar su pensamiento, confiar en él hasta en los momentos más difíciles y de seguirlo en el combate hasta las últimas consecuencias.

 

“Bajo su magisterio, fuimos aprendiendo el oficio militar impuesto por las circunstancias... se desarrollaron brillantes jefes capaces de abrir y mandar nuevos frentes guerrilleros y columnas invasoras... Camilo, Che, que cayeron... Camilo en el primer año de la Revolución victoriosa, casi una década después, Che.

 

“Felizmente, ni los inmensos peligros que ha debido sortear a lo largo de medio siglo, ni los planes terroristas para eliminarlo físicamente han sido suficientes para privar a Cuba de su certero conductor.

 

“Fidel es como el Martí de hoy, el Maceo de hoy, el Mella de hoy. No me refiero a las personalidades que siempre son únicas e irrepetibles, por lo que carecen de sentido las comparaciones; hablo del papel que le ha tocado desempeñar en los últimos 50 años. Ha sabido aprender de nuestra historia y actuar con similar talento político y capacidad organizativa que el artífice del Partido Revolucionario Cubano y la Guerra Necesaria; rescatar para estos tiempos, también difíciles, peligrosos y complejos, la intransigencia de Baraguá y el genio militar del Titán de Bronce; trasladar a las actuales circunstancias las ideas avanzadas y el dinamismo del fundador de la FEU y del primer partido marxista–leninista.

 

“Sobre el desembarco del Granma, ¿qué trascendencia tiene?

 

“Pues cumplíamos la promesa pública hecha desde México por Fidel: ‘En 1956, seremos libres o seremos mártires’.

 

“Reanudábamos el combate… inconcluso en el Moncada, donde habían caído tantos hermanos nuestros... Éramos la expedición armada con que habían soñado Mella y Guiteras para liberar a Cuba.

 

“Era la misma lucha que aquella del 95 y también que la anterior, iniciada por Carlos Manuel de Céspedes en el 68.

 

“Se escogió el 2 de Diciembre como día del natalicio del Ejército Rebelde y de sus herederas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

 

“El 2 de diciembre, los 82 expedicionarios del Granma bajo el mando del Jefe de la Revolución, pisamos el suelo de la Patria, desafiando el poderío del enemigo que hizo fuego aéreo y naval contra nosotros apenas amaneció y, a partir de ese día, la lucha sería ininterrumpida hasta la victoria del primero de enero de 1959.

 

“Aquí está la respuesta precisa a tu pregunta. El desembarco del Granma marcó el reinicio de la lucha por conquistar la plena independencia, en la etapa final de esta lucha.

“Durante esos 60 años de dominación imperialista, muchos patriotas caerían defendiendo sus ideas de justicia social y por culminar la obra inconclusa de la independencia nacional: Mella, Guiteras, Jesús Menéndez...

 

“Nosotros hemos tenido la suerte de ver a nuestra nación independiente y a nuestro pueblo soberano, dueño absoluto de un destino que construye con sus propias manos”.

 

En el 59 comenzó una nueva etapa de lucha...

 

“Sí y mucho más compleja. El propio compañero Fidel lo advirtió con absoluta claridad en su primer discurso en la capital, el 8 de enero de 1959.

 

“Desde los primeros meses de la Revolución se iniciaron las acciones de sabotaje y terrorismo; las infiltraciones de armas y agentes; el fomento de bandas contrarrevolucionarias... comenzaron a entrenar las tropas mercenarias que después nos invadirían en Playa Girón. Pero había un peligro aún mayor: la agresión directa por parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

 

“Son realidades que nos han obligado invertir muchas energías y recursos en desarrollar un sistema defensivo capaz de disuadir al enemigo de tales propósitos y como parte de este, unas fuerzas armadas en condiciones de servir de escudo al despliegue del gran ejército integrado por todo el pueblo.

 

“Una página imborrable de esa historia son las misiones internacionalistas. Más de cuatro cientos mil cubanos, hombres y mujeres, de ellos trescientos mil combatientes, brindaron su ayuda de forma absolutamente voluntaria...Los compañeros que cayeron tendrán siempre un sitio de honor entre los héroes de la Patria.

 

“Como tú conoces, los combatientes de las FAR han hecho también un importante aporte al desarrollo económico y social del país.

 

“En resumen, las FAR han constituido, además de un valladar para los planes enemigos de agresión militar, una gran escuela donde se han forjado cientos de miles de jóvenes que actualmente trabajan en los más diversos frentes o continúan prestando servicios en las Fuerzas Armadas Revolucionarias o el Ministerio del Interior”.

 

También contribuimos a la economía...

 

—Sí, es un tema que conoce bien nuestro pueblo. Las fuerzas armadas no se limitaron a reducir gastos... Sus miembros han participado activamente en cuanta tarea ha re querido de su esfuerzo.

 

“A la vez nos esforzamos por aportar ingresos mediante el redimensionamiento y la reorientación de las producciones y servicios del sistema empresarial de las FAR. Es motivo de satisfacción y orgullo para nuestros oficiales y trabajadores civiles, el que esa experiencia haya servido de base al proceso de perfeccionamiento actualmente en marcha en todas las empresas del país. Ello permitió a nuestro Gobierno dar otro destino, en primer lugar para garantizar las condiciones de vida de la población, a recursos que de otra forma hubiera sido necesario dedicar a la defensa. En este último aspecto se puso especial énfasis en la producción de alimentos con la mira puesta en alcanzar el autoabastecimiento total en la mayoría de los renglones... claro, excepto aquellos que no resultaba lógico o posible producir, como el azúcar, la sal y la harina de trigo, por citar tres ejemplos.

 

“Hay un factor decisivo para el éxito... lograr que todos, desde los jefes con más altas responsabilidades hasta el joven soldado o el más modesto trabajador, sientan como suyas las tareas en que participan.

 

“Por eso cada decisión con influencia en las condiciones de trabajo o la vida personal de determinado compañero, cada medida importante, ha sido explicada hasta la sacie dad con argumentos sólidos; se han escuchado y analizado todas las opiniones y tratado de buscar, dentro de las posibilidades existentes, la solución más adecuada en cada caso.

 

“Contamos con un gran consenso que multiplicó extraordinariamente nuestras fuerzas. El contacto personal y diferenciado de jefes, oficiales y trabajadores políticos con la masa de combatientes y trabaja dores civiles, junto a la labor del Partido, la UJC y el Sindicato, han sido determinantes para alcanzar estos resultados. Lo anterior es decisivo, pero no suficiente... hace falta también sistematicidad. Esta ha sido un elemento clave para la solución de los problemas, junto a la visión de adelantarnos a la ocurrencia de estos, así como la integralidad y constancia en el trabajo, y el análisis y la búsqueda de las soluciones más adecuadas. Cuando no lo hicimos así, la vida nos demostró que no era posible alcanzar los objetivos.

 

“Hemos perfeccionado nuestra doctrina militar a partir del pensamiento creador de los miles de compañeros que, sin dejar de cumplir las reglas de la compartimentación y la protección del secreto, han participado en ese proceso de estudios e implementación durante largos años.

 

“Nos hemos basado en el profundo conocimiento de las leyes del arte militar, pero sin por ello atarnos a esquemas clásicos o soluciones convencionales... y además de basarnos en nuestra propia experiencia también hemos estudiado detalladamente las derivadas de cuanto conflicto armado han tenido lugar en el planeta en el último medio siglo, y muy especialmente los acontecidos a partir de los años noventa.

 

“Hoy tenemos una concepción defensiva totalmente autóctona y original, que resume la experiencia combativa de nuestro pueblo y de otros pueblos, y las enseñanzas ex traídas de las guerras contemporáneas; salida del estudio profundo de nuestras realidades hasta en el más mínimo detalle y en cada rincón del país. Por eso hemos asegurado que, a pesar de contar con menos recursos, hoy somos más fuertes.

 

“El milagro de nuestra defensa por el que tú preguntabas está en nuestro pueblo, en la visión del Comandante en Jefe, en la previsión con que se actuó, en la oportunidad con que se adoptó cada decisión, en la sistematicidad, y en el trabajo abnegado y eficiente de cientos de miles de compatriotas.

 

“Somos una nación pacífica. No contamos con medios ofensivos de ningún tipo para agredir a otro país ni deseamos tenerlos, pues jamás los cubanos desencadenaremos una guerra contra otros; pero nadie dude de que las FAR, junto a todo el pueblo combatiente, están en condiciones de cobrar un precio tan elevado a cualquier agresor y agresores acompañantes, que tendrán que pensarlo bien varias veces”.

 

Para concluir quisiéramos que nos hablara del futuro. El siglo XXI ha nacido caracterizado por enormes desafíos para la humanidad y nuestro pueblo como parte de ella dentro de ese complejo contexto, ¿cuál es su apreciación del desarrollo perspectivo de la defensa nacional y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en particular?

 

—Deseamos fervientemente que los cambios sean en favor de la paz, la comprensión entre los pueblos y hacia una mayor equidad en la distribución de las riquezas del planeta, y en busca de un verdadero respeto a los derechos del ser humano —comenzando por el derecho a una vida decorosa y a no ser un paria en su propia tierra.

 

“Pero independientemente de que se imponga el raciocinio entre los poderosos que pretenden regir los destinos del mundo o se produzca una escalada de la agresividad, el revanchismo y la prepotencia que actualmente se enseñorean en las relaciones internacionales, la defensa de nuestro país seguirá teniendo la prioridad que requiere.

 

“Hay que tener en cuenta, además, la ventaja que significó haber adoptado a tiempo, desde comienzos de la década de los ochenta, ya del siglo pasado, en nuestra doctrina militar la concepción de la Guerra de Todo el Pueblo, que no basa su fortaleza solo en el componente regular de las FAR.

 

“Tenemos por tanto una concepción clara de cómo defendemos y contamos con los medios necesarios para hacerlo. Y lo que es mucho más importante, suman millones los patriotas dispuestos a empuñar las armas, si algún día fuera necesario, y cada vez con mayor preparación en todos los terrenos... y sobre todo con una elevada moral y profundas convicciones políticas.

 

“Muchos en el extranjero especulan acerca de qué ocurrirá cuando ya no estén los dirigentes históricos de la Revolución. Sencillamente esta seguirá adelante. Los hombres y mujeres que en los años futuros ocuparán las principales responsabilidades en la defensa, al igual que en el resto de las esferas del país, incluida la máxima dirección de la nación, no están por llegar, ya se encuentran entre nosotros.

 

“En el caso de las FAR, ya hay camilitos que son generales o coroneles. Tú lo has visto en el terreno... al frente de importantes unidades de combate y en la mayoría de los cargos claves de los estados mayores e instituciones de la defensa están hoy personas jóvenes, algunos ni habían nacido en 1959.

 

“Las FAR seguirán estando firmemente fundidas con el pueblo, seguiremos siendo, como dijo Camilo, ‘el pueblo uniformado’. Con él participamos cotidianamente en cada combate de la actual batalla de ideas y del esfuerzo por elevar nuestra preparación en todos los sentidos, en el conocimiento de la historia patria, en la formación política ideológica y por alcanzar una cultura general integral, algo esencial para vencer los retos del siglo XXI.

 

“El Granma, como dijo Fidel hace ya un cuarto de siglo, no solo llegó a Las Coloradas; continuó navegando por la Sierra y el llano; su proa arribó triunfante al primero de enero de 1959 y ha proseguido ininterrumpidamente su ruta revolucionaria.

 

“Esa pequeña nave ha pasado a ser símbolo de independencia, dignidad y justicia, de permanente decisión de lucha y fe inquebrantable en la victoria. Por eso todo nuestro pueblo combatiente, y como parte de él los miembros de las FAR, seremos siempre tripulantes del Granma. ¡Esa es la garantía de la eterna existencia de la Revolución y de la Patria!”

  • Fidel y Raúl en la Plaza de la Revolución. Fuente: Archivo de la Casa Editorial Verde Olivo

  • Raúl con los damnificados del huracán Paloma. Fuente: Archivo de la Casa Editorial Verde Olivo

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