«Paco» Cabrera:El jefe de la escolta de Fidel que partió en la cumbre de la gloria
Homenaje a Francisco Paco Cabrera, quien nació un 4 de diciembre de 1924 y se convirtió en el jefe de la escolta personal del Comandante en Jefe Fidel Castro. Su prometedora vida revolucionaria fue truncada trágicamente en enero de 1959, en la cumbre de la gloria, dejando un legado de lealtad y heroísmo.
Hoy se cumplen 99 años del nacimiento de uno de los hombres más leales y entrañables de la Revolución Cubana: Francisco Paco Cabrera Pupo, el tunero que llegó a ser jefe de la escolta personal del Comandante en Jefe Fidel Castro y que, en la cúspide del triunfo, perdió la vida en tierra venezolana, dejando una estela de heroísmo y entrega.
Nacido en el barrio de Vázquez, en Puerto Padre, Paco fue desde muy joven un rebelde con causa. De complexión fuerte, carácter jovial y espíritu inquebrantable, se incorporó temprano a la lucha contra la tiranía de Batista.
Tras unirse al Movimiento 26 de Julio, partió hacia la Sierra Maestra en abril de 1957. Allí, bajo el mando del Che Guevara, se destacó en combates como Bueycito, El Hombrito y Pino del Agua, donde su valentía y liderazgo lo hicieron merecedor del grado de teniente y luego capitán.
Pero sería su encuentro con Fidel Castro el que marcaría un antes y un después en su vida. En agosto de 1958, ante la necesidad de proteger al líder de la Revolución, sus compañeros propusieron a Paco como jefe de su escolta personal. Fidel aceptó, y desde entonces, el hombre de barba rojiza y mirada firme se convirtió en su sombra protectora.
Paco no solo custodiaba a Fidel; era su hombre de confianza, su ayudante en misiones delicadas, su compañero en los momentos más críticos de la guerra. Estuvo a su lado en la Batalla de Guisa, en la toma de Maffo, y en la ofensiva final que llevaría al triunfo del primero de enero de 1959.
Juntos recorrieron el país en la Caravana de la Libertad. Juntos entraron a La Habana. Y juntos viajaron a Venezuela en enero de 1959, en un gesto de gratitud hacia el pueblo que había apoyado la lucha insurreccional.
Fue en el aeropuerto de Maiquetía, en la madrugada del 27 de enero, durante el regreso a Cuba, donde la tragedia se cernió sobre la comitiva. Paco Cabrera, distraído por el ruido de las hélices, fue golpeado mortalmente por una de ellas. Su muerte conmocionó a la delegación y al propio Fidel, quien perdió no solo a un guardián, sino a un amigo leal y a un revolucionario íntegro.
«La muerte del comandante Paco Cabrera», diría después Juan Almeida Bosque, «representó para el Ejército Rebelde la pérdida de uno de sus valores más sólidos».
Hoy, a 99 años de su natalicio, Paco Cabrera sigue vivo en la memoria de Puerto Padre, donde sus restos descansan y donde su nombre preside escuelas, parques y bustos que recuerdan al hijo pródigo que supo ganarse un lugar junto a Fidel, no por ambición, sino por entrega y coraje.
Un hombre que nació un 4 de diciembre de 1924 para morir en enero de 1959, muy joven aún, pero eterno en la historia de Cuba.
Fuente Bibliográfica
Villafruela Infante, Omar y Carralero Bosch, Ernesto. Las Tunas: Oficiales rebeldes y generales de las FAR y el MININT. Manuscrito inédito, [s.f.].




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