Vivir siempre el día 21. Cara a cara contra el Ébola constituye un plausible acercamiento a la labor desempeñada por la Brigada Médica Cubana que luchó contra la epidemia del Ébola en Guinea Conakry durante más de seis meses. El autor de la obra sintió la inmensa necesidad de plasmar sus vivencias en letra de imprenta, las vicisitudes que tuvo que atravesar el grupo de especialistas en suelo africano.
Libros
¿Por qué este librillo se llama así, Vestidas de Patria? Es sencillo, este texto trata de desempolvar antiguas historias, casi olvidadas algunas, poco conocidas otras, pero plenas de heroísmo todas. Sus protagonistas son mujeres, esas de las que dijo nuestro Apóstol: “[...] Las campañas de los pueblos solo son débiles, cuando en ellas no se alista el corazón de la mujer [...]”.2 La vida y el quehacer de un manojillo de patriotas cubanas están contados con profundos respeto y admiración. Ello se debe a la búsqueda de Olivia Diago Izquierdo, quien desde su amor a esta tierra y a sus héroes —mujeres u hombres— ha hurgado en este apasionante tema, insuficientemente abordado. Aunque aún está por investigarse y escribirse la historia de la participación de la mujer en nuestras guerras de independencia y lo que se conoce es más que nada su apoyo a una contienda en la que combatían sus hombres, basta ese ínfimo saber para hallar en ellas ejemplos sublimes de amor y sacrificio en aras de la libertad patria.
Huellas de Tania es el título de esta obra para la cual se ha indagado y compilado informaciones basadas en la vida de Haydée Tamara Bunke Bíder, Tania la Guerrillera. De igual forma se dan a conocer hechos inéditos desde su nacimiento, el 19 de noviembre de 1937 en la ciudad argentina de Buenos Aires, hasta su caída en combate en el vado de Puerto Mauricio en Río Grande, Bolivia, el 31 de agosto de 1967, casi al cumplir treinta años. Se precisan algunos acontecimientos referidos a la impresionante vida clandestina y a su heroica actuación en la guerrilla del Che en Bolivia.
En estas páginas el lector podrá revivir los cinco días y cuatro noches de viaje por trece ciudades capitales y decenas de poblados y bateyes que recorrió la Caravana que trasladó las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, desde La Habana hasta Santiago de Cuba, donde reposan eternamente. Crónica contada desde la visión periodística de sus autores, quienes junto al pueblo cubano fueron testigos de un suceso que nunca había vivido la nación, y que tal vez jamás vuelva a suceder en Cuba.
Noventa escalones para ascender a la cima de una vida dedicada a los demás, a Cuba, al mundo, a la humanidad.
Era solo un niño y, aunque tenía una cómoda situación familiar, sufrió el hambre que aún hoy padecen millones de infantes en el mundo, a pesar de su estímulo cotidiano a la solidaridad mundial.
Era solo un niño, pero no admitió la vejación ni siquiera de parte de sus superiores. Desde temprano, la estirpe de hombre libre corrió por sus venas.
Era solo un adolescente, apuesto e inteligente, gallardo y muy estudioso, cuyo futuro fue avizorado desde entonces.
Era solo un joven e hizo repicar de nuevo la campana de la Demajagua para que los estudiantes, y la juventud del país y del planeta reclamaran los derechos de quienes se saben con razones e ideales suficientes.
Era solo un joven aquel que hizo desbordarse, en nuestras calles, un mar de cubanas y cubanos, cuando la Marcha de las Antorchas.
Era también solo un joven aquel que con su sangre generosa escribió millones de nombres en tan solo cinco letras: Fidel.
Es él en cada niño, adolescente o joven que le imita, que le sigue, que le ama, porque son grandes, desde que nacen, aquellos que con su ejemplo escriben un sinnúmero de historias en tan solo una palabra: justicia.
Las autoras
Hace ya mucho tiempo leí que Fidel Castro es una de las personalidades más fotografiadas de su tiempo. No tengo duda alguna de que así sea, debido a su larga ejecutoria pública por casi cincuenta años: sus viajes por diferentes países, su presencia en numerosos foros internacionales y sus tantos encuentros con otras personalidades de relieve mundial de las más variadas esferas sociales. Todo ello, desde luego, explica por qué las lentes le persiguieron por todas partes: no se entienden el siglo xx y los inicios del actual sin su presencia, siempre activa, renovadora, cuestionadora, como el mismo proceso revolucionarioque encabezó.





